Escotadura de quena con incrustación de hueso

Aquí muestro dos quenas (de luthiers bolivianos) que retoqué. Yo creo, como mucha otra gente, que uno no debería retocar las quenas que hizo otro. Simplemente porque quizás uno puede arruinarlas, y además el luthier pasó un buen tiempo para terminarlas de esa manera. Lo mejor es construirse uno mismo varias quenas hasta que con la experiencia debida uno logra una quena a su medida o mejor dicho a su gusto. Pero bueno, como no tengo muchas intenciones de dedicarme a la lutheria preferí retocar estas quenas, con el propósito de obtener otra sonoridad.  Comencé con una quena en sol M o la m (o mi m como la llaman los bolivianos) que antes no usaba, e hice un trabajo idéntico al de la quena en Fa M que está más abajo. O sea que solo gasté la parte del filo de la escotadura y puse un hueso que lijé con un palito y una lija al agua. Pero como no creí que quedo bien, volví a rehacerla unas 4 o 5 veces (en realidad no estaba mal como resultado, solo faltó que la ablande más tiempo o que yo me adapte mejor al resultado).  En una el hueso se rompió, otras me pasé de rosca lijando, otras no me quedaron bien, etc. De hecho al final pueden verse dos huesos: el de la nueva escotadura y, alrededor, el que resta de la anterior escotadura.

Quena - Escotadura 1

Aquí abajo está la quena en Fa M o Re m. Así estaba también la quena en sol con un pequeño hueso en el filo de la escotadura. Y este es el resultado que más me gusta, porque mi idea es imitar (de alguna manera, salvando las distancias!) la terminación de las flautas shakuhachi pero manteniendo la forma de la escotadura de una quena tradicional. O sea que solo haya hueso en el filo, quizás por una cuestión de duración, pero obviamente esto también da otro sonido. Hay quenas con más o menos hueso, de madera y hueso, de madera y caña; o sea en varios materiales. Y la combinación de estos materiales con las formas y tamaños (hay quenas de tubo ancho o delgado, de paredes más o menos gruesas, etc.)  da más variedad a las sonoridades que se pueden lograr.

Esto de la sonoridad se ha vuelto muy importante para mí, como para muchos. Además, en cuanto a la sonoridad se pueden obtener diferentes resultados según el instrumento y quién lo toca. Por ejemplo al intercambiar nuestros instrumentos con otras personas es muy interesante ver qué sonido le saca el otro, y como nos diferenciamos cada uno, en el toque.

En última instancia, a pesar de los materiales y la forma de la quena, uno debe pasar tiempo con el instrumento para sacarle un buen sonido.

Agrego un par de luthiers que la tienen clara (o sea que saben mucho) en materia de flautas:

http://www.flutesbaroques.com/index_esp.php

http://www.unmundodebambu.com.ar/

Ésta es la misma quena a la que le hice la escotadura en hueso. Originalmente estaba barnizada y sin “piel”. Le quité el barniz y luego apliqué varias capas de una goma laca con colorante para barniz color “peteribi” dejando secar entre capa y capa. Y este fue el resultado.

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